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Antes de escoger una actividad, también es importante conocer todos los pasos necesarios para darse de alta como autónomo en 2026, tanto en Hacienda como en la Seguridad Social. 

Darse de alta como autónomo exige tomar varias decisiones antes de comenzar a facturar. Una de las más importantes es determinar correctamente el epígrafe del IAE que corresponde a la actividad que se va a desarrollar.

Aunque muchas personas consideran que se trata de un simple código administrativo, la elección del epígrafe puede tener consecuencias sobre las obligaciones fiscales, el IVA aplicable, las retenciones en las facturas, los modelos trimestrales que deben presentarse e incluso la forma en la que Hacienda interpreta la actividad realizada.

Elegir un epígrafe incorrecto no significa necesariamente que se vaya a recibir una sanción de manera inmediata, pero puede provocar incoherencias entre la actividad declarada, las facturas emitidas, los gastos deducidos y las declaraciones tributarias presentadas.

En esta guía explicamos qué es el IAE, cómo se clasifican las actividades, cómo elegir el epígrafe correcto, qué ocurre cuando se desarrollan varias actividades y cuáles son algunos de los errores más habituales al realizar el alta.

¿Qué es el IAE?

El IAE es el Impuesto sobre Actividades Económicas, un tributo que grava el ejercicio de actividades empresariales, profesionales o artísticas desarrolladas en territorio español.

La actividad puede realizarse desde un establecimiento abierto al público, desde una oficina, desde el domicilio particular, por Internet o incluso sin disponer de un local determinado. Lo relevante es que exista una ordenación por cuenta propia de medios de producción o recursos humanos con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios.

Las tarifas del impuesto se organizan en divisiones, agrupaciones, grupos y epígrafes. Además, se distribuyen en tres grandes secciones:

La sección primera comprende las actividades empresariales.

La sección segunda recoge las actividades profesionales.

La sección tercera incluye las actividades artísticas.

La Agencia Tributaria dispone de un buscador oficial de actividades económicas que permite introducir una descripción de la actividad y consultar los posibles epígrafes, así como determinadas obligaciones tributarias asociadas.

¿Un autónomo tiene que pagar el IAE?

Esta es una de las dudas más frecuentes. La respuesta general es que una persona física que trabaja como autónoma debe declarar su actividad, pero normalmente no tiene que pagar una cuota por el IAE.

Las personas físicas están exentas del pago del impuesto, con independencia de su volumen de facturación. También están exentas determinadas entidades cuyo importe neto de la cifra de negocios sea inferior a un millón de euros.

Además, quienes inician una actividad disfrutan, con carácter general, de una exención durante los dos primeros periodos impositivos en los que se desarrolla dicha actividad.

Por tanto, estar exento del pago del impuesto no significa que pueda omitirse la actividad. El autónomo debe comunicar a Hacienda qué trabajo realiza y bajo qué clasificación se encuentra.

La Agencia Tributaria confirma que las personas físicas están exentas del pago del IAE, aunque continúan sujetas a sus correspondientes obligaciones censales.

¿Cómo se comunica el epígrafe del IAE en 2026?

En 2026, el alta censal de un autónomo se realiza mediante el modelo 036.

El modelo 037 fue suprimido con efectos desde el 3 de febrero de 2025. Por tanto, ya no debe utilizarse para tramitar nuevas altas, modificaciones o bajas censales.

Actualmente, el modelo 036 incorpora una modalidad simplificada y herramientas de asistencia que facilitan su cumplimentación para las personas físicas que comienzan una actividad.

El alta debe presentarse antes del inicio de las operaciones. Esto significa que el autónomo debe comunicar su actividad a Hacienda antes de emitir facturas, adquirir bienes con intención de deducirlos o comenzar a prestar servicios de manera efectiva.

En el modelo 036 deberán indicarse, entre otros datos:

La descripción de la actividad.

El grupo o epígrafe correspondiente.

La fecha efectiva de inicio.

El lugar donde se desarrolla la actividad.

La existencia o no de un local afecto.

El régimen aplicable en el IVA.

Las obligaciones relacionadas con el IRPF.

Las posibles obligaciones de practicar retenciones.

La elección del epígrafe, por tanto, no se realiza de forma aislada. Debe analizarse junto con el resto de información fiscal del autónomo.

¿Por qué es tan importante elegir correctamente el epígrafe?

El alta en Hacienda determina cómo aparecerá registrada la actividad en el censo tributario. Esta información se utiliza posteriormente para comprobar la coherencia de las declaraciones presentadas.

Por ejemplo, si una persona se da de alta como comerciante minorista, pero en realidad factura servicios de consultoría a empresas, puede producirse una discrepancia entre la actividad declarada y la actividad efectivamente desarrollada.

La elección puede influir en cuestiones como:

La obligación de presentar declaraciones de IVA.

La posibilidad de aplicar una exención de IVA.

La inclusión o no de retención de IRPF en las facturas.

La obligación de presentar pagos fraccionados.

La aplicación del recargo de equivalencia.

El régimen de estimación directa u objetiva.

La deducibilidad de determinados gastos.

La necesidad de comunicar uno o varios locales.

La calificación empresarial o profesional de los ingresos.

Por este motivo, no conviene seleccionar un epígrafe simplemente porque su descripción parece aproximada. Es necesario comprobar qué comprende exactamente y si existen notas específicas que amplían o limitan su contenido.

Diferencia entre actividad empresarial y actividad profesional

Una de las decisiones más importantes consiste en determinar si la actividad se encuadra en la sección primera o en la sección segunda de las tarifas.

Actividad empresarial

Las actividades empresariales se encuentran principalmente en la sección primera.

Generalmente, se consideran empresariales aquellas en las que existe una organización de medios materiales, comerciales o humanos para producir o distribuir bienes y servicios.

Algunos ejemplos habituales son:

Comercio minorista o mayorista.

Hostelería y restauración.

Transporte de mercancías o viajeros.

Reparación de vehículos.

Construcción y reformas.

Limpieza de edificios.

Alquiler de vehículos.

Venta de productos por Internet.

Agencias de publicidad organizadas como empresa.

Servicios informáticos prestados mediante una estructura empresarial.

Actividad profesional

Las actividades profesionales aparecen en la sección segunda y normalmente se caracterizan por la prestación personal de un servicio basado en conocimientos, formación, experiencia o habilidades propias.

Algunos ejemplos pueden ser:

Abogados.

Economistas.

Arquitectos.

Psicólogos.

Médicos.

Fisioterapeutas.

Traductores.

Consultores.

Programadores.

Diseñadores.

Profesionales de la publicidad.

No obstante, la diferencia no depende exclusivamente del nombre de la profesión.

Una misma actividad puede tener tratamiento profesional o empresarial dependiendo de cómo se desarrolle. No es lo mismo que una persona preste directamente sus servicios de manera personal que explotar una estructura con empleados, instalaciones, maquinaria y una organización empresarial independiente de su trabajo individual.

¿Qué diferencia fiscal existe entre una actividad profesional y una empresarial?

Una de las diferencias más visibles puede encontrarse en las retenciones del IRPF.

Los profesionales incluidos en la sección segunda suelen emitir facturas con retención cuando el destinatario es una empresa, otro profesional o una entidad obligada a retener.

Con carácter general, la retención profesional ordinaria es del 15 %. Los profesionales que inician su actividad pueden aplicar, cuando se cumplen los requisitos, una retención reducida del 7 % durante el año de inicio y los dos años siguientes.

Sin embargo, las actividades empresariales normalmente no incluyen retención de IRPF en sus facturas, salvo determinadas actividades expresamente sujetas.

La clasificación también puede afectar al modelo 130. Los profesionales no están obligados, con carácter general, a presentar este pago fraccionado cuando al menos el 70 % de sus ingresos de la actividad estuvieron sometidos a retención durante el periodo considerado.

Por eso, una clasificación incorrecta puede llevar a emitir facturas sin retención cuando deberían llevarla, a practicar una retención improcedente o a omitir un modelo trimestral obligatorio.

¿Cómo elegir el epígrafe correcto?

Para determinar correctamente el epígrafe adecuado, debe analizarse la actividad real, no solamente el nombre comercial que se utilizará.

Conviene responder previamente a varias preguntas:

¿Qué servicio o producto se va a ofrecer?

¿Quién realizará materialmente el trabajo?

¿Los clientes serán particulares, empresas o ambos?

¿Se venderán bienes o únicamente servicios?

¿La actividad se desarrollará por Internet?

¿Existirá una tienda, oficina, almacén o local?

¿Se trabajará desde el domicilio?

¿Habrá empleados o colaboradores?

¿Se realizarán varias actividades diferentes?

¿Se cobrarán comisiones por intermediación?

¿Se venderán productos propios o de terceros?

¿Se actuará como profesional independiente o mediante una organización empresarial?

Una descripción suficientemente precisa permite reducir considerablemente el riesgo de elegir una clasificación incorrecta.

El nombre comercial no determina el epígrafe

Es habitual que una persona indique que va a trabajar como consultor, creador digital, asesor, gestor de proyectos o especialista en marketing.

Sin embargo, estas denominaciones pueden abarcar servicios muy distintos.

Un profesional del marketing puede realizar campañas publicitarias, diseñar páginas web, gestionar redes sociales, captar clientes, crear contenido, impartir formación o actuar como intermediario comercial.

Cada una de estas actividades puede tener un tratamiento diferente.

De la misma manera, una tienda online puede vender ropa, productos informáticos, cosméticos, muebles o alimentos. No existe necesariamente un único epígrafe general para todo el comercio electrónico. Normalmente debe atenderse al producto vendido y a la verdadera naturaleza de la operación.

¿Se puede elegir un epígrafe genérico?

Las tarifas del IAE contienen algunos grupos o epígrafes de carácter genérico para actividades no clasificadas expresamente en otro apartado.

Estos epígrafes pueden ser adecuados cuando realmente no existe una categoría más concreta. Sin embargo, no deberían utilizarse automáticamente por comodidad.

Antes de recurrir a una clasificación residual, debe comprobarse si la actividad está expresamente incluida en otro epígrafe o si una nota permite encuadrarla dentro de un grupo determinado.

El buscador de actividades de la Agencia Tributaria ayuda a localizar posibles clasificaciones, pero la descripción introducida debe reflejar con precisión el trabajo realizado.

¿Puedo darme de alta en varios epígrafes?

Sí. Un autónomo puede estar dado de alta en tantos epígrafes como actividades económicas desarrolle realmente.

No existe una regla general que obligue a elegir únicamente uno.

Por ejemplo, una persona puede prestar servicios de diseño gráfico y, al mismo tiempo, impartir cursos de formación. También puede prestar servicios informáticos y vender equipos o programas.

Cuando las actividades son diferentes, puede ser necesario declarar dos o más epígrafes.

La Agencia Tributaria establece que deben declararse todas las actividades realizadas, incluso cuando algunas estén exentas del pago del IAE.

¿Tener varios epígrafes aumenta la cuota de autónomos?

En principio, el número de epígrafes del IAE no multiplica la cotización a la Seguridad Social.

Una persona realiza una única alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, aunque desarrolle varias actividades.

No obstante, debe comunicar correctamente todas las actividades tanto a Hacienda como a la Seguridad Social.

Tampoco debe confundirse el alta en varios epígrafes con la existencia de varias cuotas mensuales de autónomos. La cotización se determina conforme a las reglas de la Seguridad Social y al rendimiento neto computable, no por el simple número de códigos fiscales declarados.

¿Qué ocurre si comienzo una nueva actividad después del alta?

Cuando un autónomo amplía su negocio y comienza a desarrollar una actividad distinta, debe presentar una modificación censal mediante el modelo 036.

La modificación debe comunicarse, con carácter general, en el plazo de un mes desde que se produce el hecho que la motiva. Sin embargo, cuando la modificación supone el inicio de una nueva actividad con nuevas obligaciones fiscales, resulta recomendable presentar la comunicación antes de comenzar a facturar por ella.

La Agencia Tributaria indica que las modificaciones relativas a actividades y locales deben comunicarse mediante el modelo 036.

Ejemplo: diseñador gráfico que también crea páginas web

Una persona se da de alta inicialmente para prestar servicios de diseño gráfico.

Meses después comienza a desarrollar páginas web, realizar mantenimiento técnico y alojar aplicaciones para sus clientes.

Aunque todas estas tareas pueden relacionarse con el entorno digital, no son necesariamente una única actividad.

Debe analizarse si el epígrafe inicial cubre realmente el desarrollo informático o si resulta necesario añadir una nueva clasificación.

Además, si posteriormente comienza a vender ordenadores, equipos o licencias en nombre propio, podría existir también una actividad comercial diferenciada.

Ejemplo: asesor que también imparte formación

Un consultor empresarial presta servicios de asesoramiento individual a empresas y, de manera ocasional, organiza cursos sobre gestión de equipos.

Si la formación se convierte en una actividad habitual e independiente, puede ser necesario comunicar otro epígrafe.

También habrá que estudiar el IVA de cada servicio, ya que no toda actividad formativa está automáticamente exenta.

La exención depende, entre otros factores, de la materia impartida, del tipo de enseñanza y de las condiciones previstas legalmente. Por eso, no debe asumirse que cualquier curso, mentoría o taller está exento de IVA.

Ejemplo: creador de contenido y publicidad

Una persona genera vídeos para sus propios canales, recibe ingresos por publicidad, realiza campañas para marcas y vende servicios de gestión de redes sociales.

Aunque todas las actividades giran alrededor de Internet, existen varias fuentes de ingresos:

Ingresos procedentes de plataformas.

Servicios publicitarios para empresas.

Producción de contenido.

Gestión de redes sociales.

Posibles comisiones de afiliación.

Venta de cursos o productos digitales.

La clasificación debe estudiar cada línea de negocio. En determinados casos puede ser suficiente un epígrafe; en otros será recomendable declarar varios.

Ejemplo: programador informático autónomo

Una persona que presta directamente servicios de programación y análisis informático puede encuadrarse, según las características de su actividad, en el grupo 763 de la sección segunda, correspondiente a programadores y analistas de informática.

El grupo 763 aparece expresamente recogido en las tarifas del IAE.

No obstante, no todo trabajo tecnológico debe incluirse automáticamente en este grupo.

Conviene distinguir entre:

Programación y análisis.

Reparación de ordenadores.

Venta de equipos.

Consultoría tecnológica.

Alojamiento de páginas web.

Diseño gráfico.

Formación informática.

Intermediación en la venta de software.

Desarrollo y explotación de una plataforma propia.

Una empresa que comercializa software propio mediante una estructura organizada puede requerir una clasificación diferente de la correspondiente a un profesional que programa personalmente para sus clientes.

Ejemplo: profesional de la publicidad

Las tarifas del IAE contemplan el grupo 751 de la sección segunda para profesionales de la publicidad.

Puede ser apropiado para una persona que presta personalmente servicios de publicidad, relaciones públicas o actividades similares.

Sin embargo, una agencia que cuenta con empleados, medios organizados y una estructura empresarial puede quedar encuadrada en una actividad empresarial de la sección primera.

También debe distinguirse entre publicidad, diseño gráfico, relaciones públicas, estudios de mercado, producción audiovisual y gestión de redes sociales.

Ejemplo: consultor empresarial

El término consultor es especialmente amplio.

Un consultor puede asesorar en:

Organización empresarial.

Recursos humanos.

Finanzas.

Marketing.

Tecnología.

Protección de datos.

Internacionalización.

Procesos productivos.

Selección de personal.

Estrategia comercial.

La elección dependerá del contenido real del servicio y de la cualificación o especialidad aplicada.

No es aconsejable darse de alta bajo una denominación genérica sin comprobar qué trabajo se va a facturar exactamente.

Ejemplo: comercio electrónico

Una persona que vende productos a través de una página web, Amazon, Etsy, eBay u otra plataforma debe declarar una actividad comercial.

El canal de venta no suele ser el único criterio para elegir el epígrafe. Lo importante es identificar qué productos se venden, si se actúa al por menor o al por mayor y si la mercancía es propia o se comercializa por cuenta de terceros.

Una tienda online de ropa no tendrá necesariamente la misma clasificación que una tienda de muebles, complementos electrónicos o productos alimenticios.

También debe revisarse si la actividad está sometida al régimen general del IVA, al recargo de equivalencia, a las reglas de ventas a distancia o a regímenes especiales relacionados con operaciones dentro de la Unión Europea.

Ejemplo: dropshipping

En el dropshipping, el vendedor ofrece productos que son enviados directamente al cliente por un proveedor.

A pesar de no almacenar físicamente la mercancía, puede existir una actividad comercial en nombre propio si el autónomo vende al cliente final, fija el precio y asume la relación contractual.

No debe confundirse esta situación con la de un simple intermediario que únicamente cobra una comisión por poner en contacto a comprador y vendedor.

La distinción afecta a la clasificación de la actividad, al IVA, a la facturación y al tratamiento de las operaciones internacionales.

Ejemplo: intermediario comercial

Un agente o intermediario que percibe comisiones por conseguir clientes no realiza necesariamente la misma actividad que la empresa que vende el producto.

Debe analizarse si actúa por cuenta propia, como comisionista, agente comercial, representante o intermediario.

También debe estudiarse si tiene autorización para cerrar operaciones, si factura únicamente su comisión y si actúa en nombre propio o en nombre del proveedor.

Estas diferencias pueden modificar el epígrafe y la forma de declarar el IVA.

Ejemplo: alquiler de viviendas

El alquiler de viviendas puede considerarse una actividad económica a efectos censales, aunque no siempre exista una actividad económica a efectos del IRPF.

Para que el arrendamiento de inmuebles se considere actividad económica en el IRPF, la normativa exige determinados requisitos. Sin embargo, desde el punto de vista del IAE y del IVA, debe analizarse la naturaleza concreta del arrendamiento.

No es igual:

Alquilar una vivienda para residencia habitual.

Alquilar un local comercial.

Explotar un apartamento turístico.

Prestar servicios propios de la industria hotelera.

Alquilar habitaciones.

Gestionar inmuebles pertenecientes a terceros.

La prestación de servicios de limpieza periódica, recepción, cambio frecuente de ropa de cama o atención continuada puede modificar el tratamiento de la actividad.

Ejemplo: alquiler de vehículos

El alquiler de vehículos sin conductor constituye una actividad empresarial.

Debe distinguirse del transporte de viajeros, del alquiler con conductor, de la intermediación entre propietarios y arrendatarios o de la explotación de una plataforma en la que terceros ofrecen sus vehículos.

Cada modelo de negocio puede requerir una clasificación distinta y obligaciones administrativas adicionales.

El epígrafe tampoco sustituye las licencias, autorizaciones, seguros o requisitos sectoriales que puedan resultar obligatorios.

Ejemplo: reformas y construcción

Una persona que realiza reformas debe analizar qué trabajos ejecuta realmente.

Puede dedicarse a:

Albañilería.

Fontanería.

Electricidad.

Pintura.

Carpintería.

Instalación de climatización.

Rehabilitación de edificios.

Coordinación de gremios.

Venta de materiales.

No siempre es suficiente darse de alta en un único epígrafe general de reformas.

Además, algunas actividades exigen habilitación profesional, inscripción administrativa o cumplimiento de normativa técnica específica.

Ejemplo: limpieza

Los servicios de limpieza pueden variar considerablemente.

No es lo mismo limpiar viviendas particulares que oficinas, comunidades, locales industriales, fachadas, vehículos o instalaciones especializadas.

También debe analizarse si la persona presta directamente el servicio o explota una empresa con trabajadores.

La contratación de empleados puede generar obligaciones en materia de retenciones, Seguridad Social, prevención de riesgos laborales y convenio colectivo, además de las obligaciones fiscales propias del epígrafe.

Ejemplo: fotografía y producción audiovisual

Un fotógrafo puede realizar reportajes sociales, fotografía publicitaria, venta de imágenes, formación, edición audiovisual o producción de contenido para empresas.

La clasificación puede variar dependiendo del servicio principal.

También puede ser necesario diferenciar entre la prestación profesional de servicios y la venta de productos físicos, como álbumes, impresiones o material fotográfico.

Ejemplo: influencer o creador digital

No existe un único epígrafe universal denominado influencer que resuelva todos los casos.

Un creador digital puede obtener ingresos mediante:

Publicidad.

Patrocinios.

Afiliación.

Suscripciones.

Donaciones.

Venta de productos.

Cursos.

Consultoría.

Participación en eventos.

Cesión de derechos de imagen.

Producción audiovisual.

Para realizar correctamente el alta debe identificarse cómo se obtienen los ingresos y qué servicio se presta a cada pagador.

¿El epígrafe determina si una actividad lleva IVA?

El epígrafe es un elemento relevante, pero no decide por sí solo si una operación está sujeta o exenta de IVA.

La tributación depende de la verdadera naturaleza del servicio, del destinatario, del lugar de realización y de las exenciones previstas en la Ley del IVA.

Por ejemplo, determinadas actividades sanitarias, educativas, financieras o de seguros pueden estar exentas cuando se cumplen los requisitos legales.

Sin embargo, estar dado de alta como profesional sanitario o docente no convierte automáticamente en exentos todos los servicios facturados.

Un psicólogo puede prestar asistencia sanitaria exenta y, al mismo tiempo, impartir formación o realizar servicios no sanitarios sujetos a IVA.

Un médico puede realizar actividades clínicas exentas y elaborar informes o prestar servicios estéticos que tengan un tratamiento diferente.

Un profesor puede impartir determinadas materias exentas y realizar otros cursos que no cumplan los requisitos de la exención.

Por este motivo, el régimen de IVA debe revisarse por separado.

¿El epígrafe determina la retención de IRPF?

La clasificación como actividad profesional puede implicar la obligación de aplicar retención en determinadas facturas, pero tampoco debe aplicarse una regla automática sin analizar el destinatario.

Normalmente, un profesional aplica retención cuando factura a una sociedad, otro profesional o una entidad obligada a retener.

En cambio, cuando factura a un cliente particular, no suele incluirse retención.

Por ejemplo, un abogado puede emitir una factura con retención a una empresa y otra sin retención a una persona que contrata sus servicios para un asunto privado.

La retención tampoco es un impuesto adicional para el cliente. Se trata de un importe que el pagador descuenta de la factura e ingresa en Hacienda como pago a cuenta del IRPF del profesional.

¿Qué ocurre con el modelo 130?

El modelo 130 es el pago fraccionado del IRPF aplicable a empresarios y profesionales en estimación directa.

Sin embargo, los profesionales pueden quedar exonerados de presentarlo cuando al menos el 70 % de los ingresos de su actividad han estado sometidos a retención.

Durante el inicio de la actividad, el cálculo debe realizarse teniendo en cuenta los ingresos del propio periodo.

Por ello, una persona que se da de alta en un epígrafe profesional pero factura principalmente a particulares puede estar obligada a presentar el modelo 130.

No es correcto concluir que todos los profesionales están exentos de este modelo.

¿Qué ocurre con el modelo 303?

El modelo 303 se utiliza para declarar periódicamente el IVA.

La obligación dependerá de las actividades desarrolladas y del régimen aplicable.

Un autónomo puede encontrarse en alguna de estas situaciones:

Realiza exclusivamente operaciones sujetas y no exentas.

Realiza exclusivamente operaciones exentas.

Combina operaciones sujetas y exentas.

Está sometido a recargo de equivalencia.

Realiza operaciones intracomunitarias.

Presta servicios a empresas extranjeras.

Vende productos a consumidores de otros países.

Está incluido en un régimen especial.

Por tanto, elegir el epígrafe es solo una parte del alta. También debe configurarse correctamente el apartado del IVA en el modelo 036.

¿Qué ocurre si trabajo desde casa?

Trabajar desde el domicilio no impide darse de alta en una actividad económica.

En el modelo 036 puede indicarse que la actividad se desarrolla en un local determinado o fuera de local.

Cuando se utiliza parte de la vivienda habitual, debe analizarse si procede comunicar una superficie afectada a la actividad.

Esta información puede ser relevante para deducir proporcionalmente determinados gastos, aunque la deducibilidad de suministros, alquiler, amortización y otros conceptos está sometida a reglas específicas.

No debe declararse toda la vivienda como afecta a la actividad cuando únicamente se utiliza una habitación o despacho.

¿Qué ocurre si no tengo local?

Muchas actividades se desarrollan sin un establecimiento abierto al público.

Es habitual en consultores, programadores, comerciales, repartidores, técnicos, profesionales que trabajan en las instalaciones del cliente o autónomos que prestan servicios por Internet.

En estos casos puede indicarse que la actividad se realiza fuera de un local determinado.

Sin embargo, si existe una oficina, almacén, taller o establecimiento afecto, debe comunicarse correctamente.

¿Qué diferencia existe entre el IAE y el CNAE?

El IAE y CNAE son clasificaciones distintas.

El IAE tiene naturaleza tributaria y se utiliza para identificar las actividades económicas a efectos fiscales.

El CNAE es la Clasificación Nacional de Actividades Económicas y tiene una finalidad principalmente estadística y administrativa.

Aunque existen equivalencias aproximadas, no siempre hay una correspondencia exacta entre ambos códigos.

Una actividad puede tener un epígrafe del IAE y un CNAE con descripciones diferentes.

Por eso, no debe copiarse automáticamente el CNAE de una empresa similar para realizar el alta fiscal de un autónomo.

¿Qué diferencia existe entre el IAE y el objeto social?

El objeto social describe las actividades que una sociedad puede desarrollar según sus estatutos.

El alta en el IAE identifica las actividades que efectivamente comienza a ejercer.

Una sociedad puede tener un objeto social amplio y estar dada de alta inicialmente solo en una parte de esas actividades.

De la misma manera, incluir una actividad en el objeto social no significa que pueda comenzar a ejercerse sin comunicar el alta fiscal correspondiente o sin obtener las autorizaciones sectoriales necesarias.

¿Puedo facturar una actividad que no tengo declarada?

No es recomendable emitir facturas por una actividad no incluida en el censo.

Cuando se comienza una nueva línea de negocio debe presentarse la correspondiente modificación censal.

La factura podría ser válida si reúne los requisitos legales, pero la falta de comunicación censal puede generar problemas en una comprobación.

Hacienda podría cuestionar:

La naturaleza de los ingresos.

El IVA aplicado.

Las retenciones.

La deducibilidad de los gastos.

La fecha real de inicio.

La obligación de presentar declaraciones adicionales.

La correcta aplicación de beneficios fiscales.

Por tanto, conviene actualizar el censo antes de comenzar a desarrollar la nueva actividad.

¿Qué ocurre si elijo un epígrafe incorrecto?

Cuando se detecta un error, debe corregirse mediante el modelo 036.

La forma de regularizarlo dependerá de las circunstancias:

Si todavía no se ha comenzado a facturar.

Si el error afecta únicamente a la descripción.

Si se ha omitido una actividad adicional.

Si se aplicó incorrectamente el IVA.

Si se emitieron facturas con una retención equivocada.

Si se dejaron de presentar declaraciones.

Si se dedujeron gastos que no correspondían.

Si la actividad real comenzó antes de la fecha comunicada.

Una corrección temprana suele ser más sencilla que esperar a recibir un requerimiento.

¿Puede Hacienda sancionar por un alta incorrecta?

La presentación incorrecta o incompleta de declaraciones censales puede dar lugar a regularizaciones y, en determinados casos, sanciones.

El riesgo aumenta cuando el error ha provocado una menor tributación, la falta de presentación de modelos o la aplicación improcedente de una exención.

No todos los errores tienen la misma gravedad.

No es igual seleccionar una descripción aproximada sin efecto fiscal que declarar una actividad exenta de IVA cuando en realidad debía repercutirse el impuesto.

La actuación recomendada es revisar el alta y corregir voluntariamente cualquier inconsistencia antes de recibir una comunicación de la Administración.

Errores frecuentes al elegir el epígrafe del IAE

Elegir el primer resultado del buscador

El buscador oficial es útil, pero una misma palabra puede devolver varias posibilidades.

Debe leerse el contenido de cada clasificación, sus notas y las actividades incluidas.

Copiar el epígrafe de otro autónomo

Dos profesionales con una denominación similar pueden desarrollar actividades distintas.

Un diseñador que solo crea logotipos no tiene necesariamente las mismas obligaciones que otro que imprime, vende productos y gestiona campañas publicitarias.

Elegir un solo epígrafe para todo

Cuando existen varias líneas de negocio, puede ser necesario comunicar más de una actividad.

Confundir una profesión con una actividad empresarial

La existencia de una titulación no significa que toda actividad deba incluirse automáticamente en la sección profesional.

Pensar que estar exento significa no declarar el alta

Las personas físicas normalmente no pagan IAE, pero deben comunicar sus actividades.

Utilizar todavía el modelo 037

En 2026, el modelo 037 ya no está vigente. El alta, modificación o baja debe realizarse mediante el modelo 036.

No comunicar el trabajo desde un local

La existencia de una oficina, tienda, almacén o taller puede requerir su inclusión en la declaración censal.

Confundir el epígrafe con una licencia administrativa

El alta fiscal no sustituye una licencia de apertura, autorización sanitaria, inscripción profesional o permiso de transporte.

No revisar el IVA

El epígrafe debe coordinarse con el régimen de IVA correspondiente.

No revisar las retenciones

Una actividad profesional puede requerir la emisión de facturas con retención.

Cómo realizar una revisión correcta antes del alta

Antes de presentar el modelo 036 conviene preparar una descripción detallada de la actividad.

No basta con indicar “consultoría”, “servicios online” o “comercio”.

Una descripción útil podría ser:

“Prestación personal de servicios de programación y mantenimiento de aplicaciones informáticas para empresas, sin venta de equipos ni contratación de empleados”.

Otra descripción podría ser:

“Venta minorista por Internet de ropa y complementos adquiridos a proveedores españoles y comunitarios, con envío directo al consumidor final”.

La segunda fase consiste en revisar:

El epígrafe o epígrafes.

La sección empresarial o profesional.

El régimen de IVA.

Las retenciones.

Los pagos fraccionados.

Las operaciones intracomunitarias.

La existencia de un local.

La fecha efectiva de inicio.

La posible contratación de trabajadores.

La compatibilidad con ayudas o bonificaciones.

Esta revisión conjunta evita que el alta sea formalmente correcta en un apartado y contradictoria en otro.

Alta en el ROI y operaciones intracomunitarias

Cuando un autónomo va a comprar o vender bienes o servicios a empresas de otros países de la Unión Europea, puede ser necesario solicitar la inscripción en el Registro de Operadores Intracomunitarios.

La solicitud se realiza mediante el modelo 036.

No todas las operaciones internacionales requieren el mismo tratamiento.

Debe distinguirse entre:

Servicios prestados a empresas comunitarias.

Servicios recibidos de proveedores comunitarios.

Compra de mercancías.

Venta a particulares.

Venta a empresas.

Servicios electrónicos.

Operaciones a través de plataformas.

La elección del epígrafe no produce automáticamente el alta en el ROI. Debe solicitarse expresamente cuando corresponda.

¿Cuándo debe presentarse el alta?

El alta censal debe realizarse antes del comienzo de la actividad.

No es necesario esperar a emitir la primera factura.

Puede considerarse que la actividad ha comenzado cuando se realizan adquisiciones, contrataciones, cobros, pagos o actuaciones claramente destinadas al desarrollo del negocio.

Por ejemplo, una persona puede necesitar darse de alta antes de facturar si adquiere equipos o contrata servicios y pretende deducir el IVA soportado.

La fecha debe elegirse de manera coherente con la realidad económica y con el alta en la Seguridad Social.

¿Se puede modificar el epígrafe más adelante?

Sí. La actividad puede modificarse, ampliarse o darse de baja mediante el modelo 036.

La Agencia Tributaria permite comunicar:

Nuevas actividades.

Cese de actividades.

Cambios de domicilio.

Cambios de local.

Modificaciones del IVA.

Cambios en las obligaciones de retención.

Alta o baja en registros especiales.

Variaciones de otros datos censales.

El modelo 036 se utiliza tanto para el alta inicial como para posteriores modificaciones y para la baja del censo.

¿Qué debe aparecer en las facturas?

No existe una obligación general de incluir el número del epígrafe del IAE en todas las facturas.

Sin embargo, la descripción del servicio o producto debe ser suficientemente clara.

Una factura que únicamente indique “servicios prestados” puede resultar demasiado genérica, especialmente cuando el autónomo desarrolla varias actividades.

Es preferible describir el trabajo de forma concreta:

Servicios de programación correspondientes al mes de marzo.

Diseño de identidad corporativa.

Asesoramiento comercial.

Reparación de instalación eléctrica.

Venta de mobiliario.

Gestión de campaña publicitaria.

La descripción debe ser coherente con la actividad declarada.

¿Tengo que comunicar el epígrafe a la Seguridad Social?

Al tramitar el alta como autónomo deben comunicarse las actividades desarrolladas a la Tesorería General de la Seguridad Social.

Aunque Hacienda y Seguridad Social utilizan clasificaciones y procedimientos diferentes, la información debe ser coherente.

No conviene declarar una actividad en Hacienda y otra distinta en Seguridad Social.

Cuando se amplía o modifica una actividad, también debe revisarse si corresponde actualizar los datos en el RETA.

Preguntas frecuentes sobre los epígrafes del IAE

¿Cuánto cuesta darse de alta en un epígrafe?

La presentación del modelo 036 no tiene una tasa estatal por sí misma.

Además, las personas físicas están exentas del pago del IAE.

Esto no excluye otros costes, como honorarios de asesoría, licencias municipales, colegiación, autorizaciones o tasas sectoriales.

¿Puedo tener dos epígrafes profesionales?

Sí. Una persona puede desarrollar dos actividades profesionales diferentes.

¿Puedo tener un epígrafe empresarial y otro profesional?

Sí. Es posible combinar actividades de ambas secciones.

Por ejemplo, una persona puede prestar servicios profesionales y mantener paralelamente una actividad comercial.

¿Pagaré dos cuotas de autónomos?

No por el simple hecho de tener dos epígrafes. El alta en el RETA es única, aunque deban comunicarse todas las actividades.

¿Existe un epígrafe específico para trabajar por Internet?

No necesariamente. Internet es el canal utilizado, pero el epígrafe suele depender del producto vendido o servicio prestado.

¿Existe un epígrafe para influencer?

No existe una solución única. Deben analizarse las fuentes de ingresos y los servicios prestados.

¿Puedo utilizar un epígrafe genérico?

Sí, cuando no exista uno más específico y la clasificación residual resulte realmente aplicable.

¿El epígrafe determina todos los impuestos?

No. Es un elemento importante, pero también deben configurarse el IVA, IRPF, retenciones, operaciones intracomunitarias y otras obligaciones.

¿Tengo que presentar el modelo 840?

Los autónomos personas físicas, al estar exentos del pago del IAE, comunican normalmente sus actividades mediante el modelo 036.

El modelo 840 se utiliza principalmente por contribuyentes obligados al pago del impuesto o para determinadas variaciones relacionadas con la matrícula del IAE.

Las personas jurídicas y demás entidades con un importe neto de la cifra de negocios de al menos un millón de euros pueden tener obligaciones específicas, incluyendo en determinados casos el modelo 848.

¿Qué hago si ya estoy dado de alta y tengo dudas?

Conviene revisar el certificado censal, las facturas emitidas, los modelos presentados y la actividad real.

Si existe una diferencia, puede presentarse una modificación censal y estudiar si resulta necesario regularizar declaraciones anteriores.

Cómo puede ayudarte Gestoría eMadrid

Realizar un alta de autónomo no consiste únicamente en cumplimentar un formulario.

Una correcta planificación exige estudiar:

La actividad real.

El epígrafe aplicable.

La sección empresarial o profesional.

El IVA.

Las retenciones.

Los pagos fraccionados.

Las operaciones internacionales.

Los gastos deducibles.

La existencia de un local.

La fecha de inicio.

Las posibles ayudas y bonificaciones.

En Gestoría eMadrid analizamos previamente el modelo de negocio para preparar correctamente el alta de autónomo en Madrid y evitar errores que puedan afectar a las declaraciones posteriores.

También podemos revisar altas ya presentadas, añadir nuevas actividades, corregir datos censales y estudiar las obligaciones fiscales de autónomos que trabajan para clientes españoles o extranjeros.

Conclusión

Elegir el epígrafe del IAE correcto es una de las primeras decisiones fiscales que debe tomar cualquier autónomo.

Aunque las personas físicas estén habitualmente exentas del pago del impuesto, deben comunicar todas las actividades que desarrollan.

La clasificación debe ajustarse al trabajo real, no limitarse al nombre comercial del negocio ni al primer resultado de un buscador.

También debe coordinarse con el IVA, las retenciones, el modelo 130, las operaciones intracomunitarias, la ubicación de la actividad y el alta en la Seguridad Social.

Cuando existen varias fuentes de ingresos o servicios diferentes, puede ser necesario declarar varios epígrafes.

Una revisión profesional antes de comenzar permite evitar errores, requerimientos y regularizaciones posteriores.

En Gestoría eMadrid podemos estudiar tu actividad y preparar el alta fiscal y laboral para que puedas comenzar a trabajar con unas obligaciones correctamente definidas desde el primer día.

 

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